Has reservado el tren para seis, el avión para cuatro o las entradas del concierto para toda la pandilla. Resultado: todos los billetes están en tu correo, y el día de la salida cada uno te pide el suyo. Esta guía repasa los métodos que funcionan, del más sencillo al más cómodo.
El problema: un comprador, varios viajeros
Las webs de reservas envían una sola confirmación, a una sola dirección. Suele incluir varios billetes en un mismo PDF, con un código QR por pasajero. Reenviar ese PDF a todo el mundo funciona, pero luego cada uno tiene que encontrar su página, y delante del torno nadie sabe ya cuál es su código.
Método 1: recortar y enviar a mano
Es el método sin herramientas.
- Abre el PDF y haz una captura de pantalla de cada billete, con el código QR bien visible.
- Envía cada captura a la persona que toca, en un chat privado mejor que en el del grupo.
- Pide a cada uno que la marque como favorita en sus fotos.
Basta para una ida sencilla entre dos o tres. Se vuelve pesado en cuanto hay vuelta, un transbordo o un cambio de horario, porque toca reenviarlo todo.
Método 2: una carpeta compartida
Una carpeta en un servicio de almacenamiento en la nube, con una subcarpeta por persona, evita reenviar los archivos. Dos limitaciones: hace falta red para abrir el billete, y quien clasifica sigues siendo tú.
Método 3: dejar que el nombre del viajero haga la clasificación
Es lo que hace Travel Wallet. Creas un viaje, añades los nombres y apellidos del grupo y reenvías el correo de confirmación a la dirección única del viaje (o importas el PDF, una foto, un escaneo).
La aplicación lee el nombre impreso en cada billete y se lo asigna al viajero correcto. Quienes se han unido al viaje con el enlace de invitación ven llegar sus billetes a su propio teléfono. Los billetes de los niños se quedan en el tuyo.
El día de la salida, cada uno abre su billete a pantalla completa, con el brillo al máximo, incluso sin cobertura.
¿Qué método elegir?
- Un solo trayecto, dos personas: con la captura de pantalla basta.
- Un fin de semana en grupo, con ida, vuelta y una actividad: la clasificación automática te ahorra una hora de mensajes.
- Un viaje con niños: guarda sus billetes con el tuyo y comparte solo los de los adultos.